
Esto es lo que debes hacer si el dolor de espalda está acabando con tu felicidad: en pocas sesiones terminarás con las molestias.
Es muy importante que te concentres en la posición de tu cuerpo antes de empezar el ejercicio. En muchas ocasiones pensamos que un ejercicio nos produce dolor, o que “no nos va”, pero no se trata tanto de qué ejercicio estamos haciendo, sino de cómo lo estamos enfocando.
Si sabes interiorizar y poner el énfasis donde realmente hace falta, verás cómo esa misma ejecución puede parecerte totalmente distinta. A no ser que tengas la zona lumbar realmente destrozada (por ejemplo hernias discales diagnosticadas) y te pongas a hacer peso muerto con 120 kg.
Ahí, lo que debes interiorizar es que tienes un problema que debe ser tratado por tu médico. Si sólo padeces una musculatura lumbar sensible, estos ejercicios te irán muy bien para conseguir un abdomen de acero y olvidarte del dolor.