
Investigadores españoles han analizado cómo aquellas personas que realizaron más actividad física y de mayor intensidad afrontaron mejor el encierro domiciliario y experimentaron menos síntomas depresivos y mayor bienestar emocional.
Las personas que realizaron más actividad física y de mayor intensidad durante el confinamiento percibieron menos síntomas depresivos y mayor bienestar emocional. Esta es la principal conclusión a la que han llegado varios estudios realizados por el grupo EDAFIDES de la Universidad de Oviedo (Uniovi).
El objetivo era medir los síntomas depresivos de la población española durante el encierro domiciliario y analizar su relación con los niveles de actividad física. Para ello, se realizaron varias investigaciones transversales y longitudinales que demostraron el importante papel que desempeñó dicha actividad durante el confinamiento obligado por la pandemia.
Los resultados de estos trabajos, que confirman el papel protector de la actividad física para la salud mental, han visto la luz hasta el momento en siete como International Journal of Clinical and Health Psychology, Psicothema y American Journal of Geriatric Psychiatry.